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domingo, 17 de mayo de 2015

Bitácora 10

Comunidad Wayúu y la crisis humanitaria

Con  los últimos anuncios que han realizado los medios de comunicación ante  la muerte de los  4.700 menores de la comunidad Wayúu que mueren de hambre y según el informe de Crisis humanitaria que se ha oficializado en el departamento de La Guajira, las autoridades locales y nacionales aún no tienen cifras consolidadas. Sin embargo, el DANE, por su cuenta, ha dicho que alrededor 38,9% niños menores de cinco años han fallecido. Ante el alarmante panorama que pone en evidencia la situación de corrupción y vulneración de derechos humanos. esta vez no como un discurso de la famosa “contracultura “, sino con una realidad que apremia y que se evidencia en los altos índices de muertes y en la realidad de la coyuntura regional actual.
Ahora bien, uno de los puntos más controversiales han sido los informes que destacan una crisis humanitaria que en el  departamento de La Guajira, al norte de Colombia, no ha dejado de cesar. Su cifras se centran en una alarmante  desnutrición a causa un problema social-cultural que recae en las concepciones culturales, originarias y occidental .Por ejemplo, es evidente, según señala Edwin Almenares, que los indígenas, por su cultura, o no consultan a los médicos o no van a los hospitales, entre otros elementos. En cuanto se analizan dichas  concepciones cabría ver cómo se establecieron los nuevos paradigmas de la sociedad colombiana en materia de participación política de la garantía a derechos territoriales y culturales de los indígenas en la nueva Constitución de 1991 y la implicación de la misma.
Por otro lado, es claro que uno de los fenómenos es la escasez de recurso hídrico. Ante ello, se presenta que la Guajira y principalmente, la ubicación del río Ranchería  representa una de las minas más grandes y con mayor recurso carbonífero. Caracterizar el escenario problemático generado por la explotación  la mina  de carbón  del Cerrejón debe ser relacionado  si se habla de violación  de los derechos territoriales y comunitarios. Bajo la óptica de distintos entes institucionales y científicos sociales  la figura de escasez hídrica representa un hecho, según el ICBF, la muerte por falta de agua implica enter como tradicionalmente los indígenas Wayuu han considerado sus aguas  como garantía de la vida y alimento sagrado, sin embargo  la actividad extractiva minera ha superado  la trascendencia espiritual simbólica que guarda el  pueblo. La apropiación   de las aguas y la  contaminación  de las misma  producto de la explotación carbonífera representa consigo la  desaparición de fuentes ,que  han prendido las  alarmas de las comunidades en cuanto al agotamiento y  uso del recurso hídrico para la supervivencia humana.  
Fuentes

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